«Las fotografías han estado acumulando polvo durante todos estos años. Este proyecto ha sido mi gran oportunidad para compartirlas con la gente», Chris Porsz

Chris Porsz comenzó en el mundo de la fotografía como muchos, por pura casualidad. Porsz no era más que un médico que en el año 1978 se compró una cámara para inmortalizar los primeros días de su recién nacido hijo. Desde entonces no ha parado de fotografiar.

Durante la década de 1980 recorrió todos los rincones de su ciudad natal, Peterborough, Inglaterra, retratando a sus habitantes en situaciones cotidianas. Adolescentes, comerciantes, viandantes… personas anónimas algunas posando, y otras captadas de manera espontánea. En definitiva, fotografías con historias de la vida real.

Hace siete años emprendió el proyecto que él mismo catalogó como el más ambicioso de su carrera, encontrar a los protagonistas de sus fotografías y volver a crear las imágenes. Decidió publicar algunas de las instantáneas en The Peterborough Evening Telegraph, periódico local. Gracias al boca a boca y las redes sociales, Porsz consiguió contactar con muchas de las personas que aparecían en sus fotografías y pudo proponerles su nuevo reto.

Finalmente logró recrear 135 imágenes con las mismas personas, en los mismos lugares, pero cuarenta años después. Casi medio siglo en el que cambió tanto la ciudad británica como sus ciudadanos. Chris Porzs publicó su trabajo en «Reunions», su segundo libro de fotografías. Las imágenes se acompañan de textos con información sobre sus protagonistas y el momento en el que fueron captadas.

Mohicano rosa, 1985.

Badger Farcue todavía mantiene viva en su memoria aquella competición de comer pizza. Ahora tiene familia y un trabajo estable, pero su estilo ha perdurado a lo largo de los años. La cresta color rosa chicle se ha convertido en su seña de identidad.

Proyecto "Reunions" Chris Porsz

Chris Porsz

Nobby, 1980.

Michael Ross es un escocés que se mudó a Peterborough para trabajar como profesor. Por fatalidades del destino un incendio destruyó su hogar, por lo que se vio obligado a hacer de una parada de autobús su nueva residencia. Gracias al apoyo del gobierno de la ciudad, desde hace 10 años vive en un albergue y recibe ayuda sanitaria.

Proyecto "Reunions" Chris Porsz

Chris Porsz

Cinco chicos corriendo, 1987.

Andy, Richard, Tony, Aaron y Devinder eran compañeros del colegio. «Recuerdo que veníamos de jugar a un juego que se llamaba Phoenix», afirma Andy. Tras terminar sus estudios algunos se quedaron en la ciudad, otros se marcharon a otras más grandes por temas de trabajo. Esto provocó que finalmente los cinco amigos perdieran un contacto que han recuperado gracias al proyecto de Chris Porsz.

Proyecto "Reunions" Chris Porsz

Chris Porsz

El flautista, 1986.

Neill era vagabundo. Desde muy joven vivía en la calle y se ganaba la vida con el poco dinero que le daba la gente cuando tocaba la flauta. Pocos meses después de que le tomaran la segunda fotografía se marchó del rincón en el que solía estar, y nunca se le volvió a ver. Para cuando se publicó el libro, Neill había desaparecido sin dejar rastro.

Proyecto "Reunions" Chris Porsz

Chris Porsz

Un beso de despedida, 1980.

Tony y Sally despidiéndose en la estación de tren. Una pareja de veinteañeros que sólo un año después se casó, y todavía hoy siguen juntos. Fue el padre de Tony quien avisó al matrimonio al encontrarse la fotografía en el diario local.  No dudaron en repetir la escena, que se ha convertido en la portada del libro.

Proyecto "Reunions" Chris Porsz

Chris Porsz

Tina and Dog, 1985.

La pareja abandonó la ciudad cinco años más tarde de que Porsz tomara la fotografía. Tuvieron gemelos pero finalmente se separaron, aunque siguen siendo amigos. «Recuerdo perfectamente ese momento, eran tiempos geniales. Tuve infinidad de peinados punk durante esos años», afirma Tina. A lo que Dog añade «Fue una buena época, todavía tenía pelo».

Proyecto "Reunions" Chris Porsz

Chris Porsz

Metal Mickey, 1980.

A Steve Osborn le encantaban las motos. Se rompió varias veces la pierna en diferentes accidentes, por eso en la fotografía se ayudaba de muletas para caminar. En la actualidad sus huesos se han resentido y siempre lleva consigo un bastón que le sirve de apoyo. Le encanta la música rock, toca en varios grupos y realiza conciertos para recaudar fondos en ayuda de moteros discapacitados.

Proyecto "Reunions" Chris Porsz

Chris Porsz

Chris Porsz se puso de nuevo detrás del objetivo para hacer una auténtica representación del paso del tiempo. Una mezcla de nostalgia e ilusión inunda cada una de estas fotografías, lo que hace de este proyecto una verdadera genialidad.

Esther de Vicente
Estudiante de Publicidad y Relaciones Públicas en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Amante de la vida y sus momentos. Me encanta la fotografía, el mundo de la moda, y por encima de todo viajar. Siempre con ganas de conocer lo desconocido.

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