Cuando el desenfoque no es un descuido, es bokeh

Dominar diferentes técnicas fotográficas es fundamental para adecuarse a las posibilidades creativas que componen un escenario. Ya destacamos algunos efectos fotográficos en el anterior artículo los efectos más utilizados en fotografía profesional.  Dedicaremos este espacio a la fotografía bokeh, que se ha puesto tan de moda durante los últimos años. El término proviene del japonés (ボケ), se pronuncia “boqué”, y significa desenfoque o niebla. En fotografía se usa para referirse al efecto de suavizar las formas mediante el desenfoque. Lo que se consigue es un efecto casi pictórico. Pudiendo desenfocar toda la imagen, solo el fondo, o bien por delante y detrás del objeto principal, según el criterio e intenciones del fotógrafo. Lo que se busca con este efecto es encontrar la calidad estética  y creativa de la luz y de sus formas.

fotografía bokeh

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El paso imprescindible para conseguir el efecto bokeh es un diafragma muy abierto. Para ello intentaremos reducir al máximo el número f. Nos servirá especialmente el modo de prioridad de apertura, dejando que la cámara ajuste automáticamente la velocidad de obturación en función de la exposición. Lo que conseguiremos abriendo el diafragma es disminuir la profundidad de campo. Gracias a esto, cuanto más distante esté el objeto principal del fondo, más se acentuará el efecto bokeh. Asimismo, cuanto más nos acerquemos al objeto que enfocamos, el fondo se verá todavía más desenfocado. 

En caso de que las luces sean muy tenues será imprescindible usar un trípode, que permita una obturación más lenta sin que se emborrone toda la imagen. Cuando se tenga todo encuadrado y listo, enfocamos al objeto principal y disparamos. El resultado final dependerá de muchas variables, algunas las podremos controlar con nuestro equipo técnico.

fotografía bokeh

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Si buscas un efecto llamativo, unas luces altas como las de navidad o el fondo de una ciudad, pueden quedar muy bien en el segundo plano desenfocado. Pero también, puede emplearse como una técnica sutil para difuminar el fondo y dar más protagonismo al sujeto principal. La creatividad nos permitirá jugar y experimentar con el bokeh. Los usos que se le puede dar son ilimitados, aunque normalmente se emplea para retratos, fotografía creativa, en macro, o bien para destacar primeros planos de objetos que no se puedan diferenciar claramente del campo.

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Hablando ahora de cuestiones más técnicas, recomendaremos un equipo fotográfico adecuado para realizar un bokeh. Como dijimos, el diafragma es decisivo a la hora de un bokeh bien efectuado. Para garantizar la mayor apertura, se recomienda de f/2.8 a f/1.4. Cuanto más pequeño sea el número f/, mejor será el resultado. Por ello, son especialmente útiles los llamados objetivos rápidos, es decir, los que alcanzan grandes aperturas. También se recomiendan los objetivos luminosos o también llamados de distancia focal fija. El más común es el clásico 50mm.  Pero si en el momento nos hemos traído un objetivo zoom, no perderemos la oportunidad de hacer un bokeh. Deberemos ampliar a la máxima distancia focal, lo que aumentará la zona desenfocada en busca del efecto deseado.

La función del objetivo es tan importante, que incluso los hay diseñados específicamente para buscar este efecto. Marcas como Sony, Canon o Nikon tienen objetivos destinados específicamente para realizar este efecto.

Y si buscas una determinada forma en las luces, deberás fijarte también en la forma que tenga la lente, si es circular, pentagonal… ya que esto incidirá a su vez en el resultado. Un truco sería recortar en cartulina la forma que nos guste para el bokeh. O también se pueden comprar objetivos con unas formas específicas en la lente.

La luz y las herramientas para captarla dependen de tantas variables, que resulta difícil encontrar un bokeh parecido a otro. Cada fotografía es única, y lo que realmente juega un papel decisivo es la imaginación o forma de ver de cada fotógrafo.

 

Mila Rodriguez
Estudiante de Periodismo y Comunicación Audiovisual. Me encanta la fotografía y el arte en general. Pero lo que me llena de verdad, es compartir lo que sé y lo que aprendo con más personas que también se interesan por el arte.

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