Los premios Pulitzer de fotografía tienen en común que han generado una gran polémica con sus imágenes

Los premios Pulitzer son, posiblemente, los galardones periodísticos más prestigiosos y conocidos de Estados Unidos. La primera vez que se organizaron fue el 4 de junio 1917, tras la muerte de Joseph Pulitzer, quien legó en su testamento, a la Universidad de Columbia, la misión de realizar este evento para reconocer la buena labor profesional de los periodistas.

Con el paso del tiempo el número y tipo de categorías que componen los premios ha ido variando. En la actualidad se componen de veintiuna categorías. Veinte de ellas tienen una recompensa económica de 10.000 euros. La última se premia con una medalla de oro al reconocimiento de una labor pública.

Desde la primera edición en 1917, se han celebrado los premios anualmente cada mes de abril, sin interrupción. Solo aquellas fotografías o reportajes de diarios estadounidenses (publicados en un medio cuya sede central se encuentre en Estados Unidos) pueden optar como candidatos a los premios en la categoría de periodismo.
La polémica, como en la mayoría de los premios importantes, siempre ha acompañado a este premio de una u otra forma. Algunos periodistas aseguran, por ejemplo, que los premios favorecen y apoyan más las causas liberales o aquellas que se opongan a los conservadores.

Sin embargo, puede que el premio más polémico sea el de mejor fotografía periodística, introducido en el año 1942. Con el tiempo esta nueva categoría se ha dividido en dos: las fotografías de noticias de última hora y las fotografías de reportaje. La primera se refiere a aquellas instantáneas que por sí sola hayan tenido trascendencia o hayan servido para mostrar un suceso importante. La segunda se refiere a una serie fotográfica que haya sido publicada y que tenga importancia por la historia que cuenta el conjunto.

La primera fotografía ganadora del primero de muchos premios Pulitzer de fotografía que se darían desde entonces fue la de Milton Brooks, en 1942. En ella se retrataba la huelga vivida en la fábrica de Ford durante ese año. Varias personas agreden a un esquirol. Fue publicada en 1941 en el Detroit News bajo el nombre de “Ford Strikers Riot”.

 Milton Brooks, en 1942. "Ford strikers riot"

Milton Brooks, en 1942. “Ford strikers riot”

La fotografía ganadora, tres años más tarde, es una de las imágenes de la II Guerra Mundial más conocidas. En ella se marca el final de la guerra y la rendición de Japón con el alzamiento de la bandera americana en Iwo Jima en 1945. Precisamente así se llama la imagen, Raising The Flag On Iwo Jima, de Joe Rosenthal. Esta imagen no solo se convirtió en un símbolo de la nación americana sino que dio mucho de qué hablar. Se llegó a insinuar, incluso, que la fotografía fue preparada (algo que en el fotoperiodismo puede resultar hasta ofensivo).

 Raising The Flag On Iwo Jima, de Joe Rosenthal. 1945

Raising The Flag On Iwo Jima, de Joe Rosenthal. 1945

En 1948 el premio fue concedido a Frank Cushing por fotografiar a un niño acusado de un robo que huía de la policía llevando, a punta de pistola, a otro chico como rehén. El fotógrafo asegura que escuchaba las noticias por la radio y decidió perseguir la imagen a toda costa.

 Frank Cushing

Frank Cushing

En 1954 se otorgó uno de los premios Pulitzer a una fotógrafa amateur, Virginia Schau, quien se encontraba en el momento y lugar indicado cuando tomó la fotografía. En ella se ve el rescate a un camionero en California. La imagen fue, posteriormente, publicada en el Akron. Es uno de los mejores ejemplos de que para ser fotógrafo hay que estar atento para captar el momento justo.

Virginia Schau

Virginia Schau

El ganador del premio en 1955 lo hizo gracias a unas imágenes que desataron las críticas de la sociedad americana de la época. Bajo el nombre de “Tragedy by the sea”, el New York Times publicaba esta fotografía en la que una pareja se abraza después de que su hijo fuera tragado por el mar. Se habló enormemente de si era moralmente correcto haber realizado o no una fotografía tan íntima en un momento de dolor. Sin embargo, ésto no impidió que ganara uno de los premios Pulitzer que se otorgaron ese año.

"Tragedy by the sea"

“Tragedy by the sea” John L. Gaunt

La fotografía de 1959 que se alzó con el premio también era enormemente controvertida. William Seaman retrataba los momentos tras la muerte de un niño que jugaba en la calle. En ella se puede apreciar a un policía junto al cadáver y el patinete del niño tirado en el suelo, medio aplastado.

William Seaman, 1958

William Seaman, 1958

Rocco Morabito fue el ganador del premio Pulitzer en 1968 por su fotografía “El beso de la vida” en el que se muestra a un trabajador intentando reanimar a su compañero tras haber tocado un cable de alta tensión. También se habló de que esta fotografía parecía haber sido preparada, pero se supo después que no era así y que J.D Thompson consiguió, gracias a la reanimación, salvar a su compañero Randall G. Champion.

"El beso de la vida" de Rocco Morabito

“El beso de la vida” de Rocco Morabito

En 1969 la guerra de Vietnam llenaba las portadas de los medios de comunicación estadounidenses. Se trata de la primera gran cobertura de una guerra. Una de las fotografías más recordadas sería esta, de Edward T. Adams para Associated Press, “Saigon execution”. Sin embargo, la que pasaría a la historia sería la ganadora, en 1973, de Huynh Cong Ut por “The terror of war” que casi no fue publicada por mostrar a una niña desnuda tras el lanzamiento de una bomba de napalm y acabó ganando uno de los premios Pulitzer.

“Saigon execution” de Edward T. Adams

“Saigon execution” de Edward T. Adams

"Napalm Girl" de Nick Ut

“El terror de la guerra” de Nick Ut

Una de las fotografías a la que le persiguen más leyendas urbanas puede que sea la ganadora del Pulitzer del año 1994. En la imagen tomada por Kevin Carter en Sudán aparece una niña acostada. A pocos metros un buitre observa la escena. Los medios criticaron la actitud de Carter al no ayudar a la niña y tomar la fotografía. Dos meses después de recoger el premio, Carter se suicidaría tras una larga depresión que le perseguía desde antes de retratar esta escena

Kevin Carter, 1994. Premios Pulitzer

Kevin Carter

Algunas de las imágenes más impactantes forman parte ya de la historia universal. Los premios Pulitzer son un galardón periodístico, que cuentan la realidad tal cual es. Se comprende, entonces, que algunas de estas imágenes, cuyas historias conmueven de la misma forma que traumatizan, hayan generado un debate sobre la ética periodística y el límite de las noticias.

Por ahora, el trabajo de estos profesionales ha sido premiado y criticado a partes iguales, pero lo que está claro es que sus imágenes formarán parte de la historia de la fotografía para siempre. Si quieres ver los ganadores de la edición anterior te recomendamos que leas este artículo.

Ana Pareja
Estudiante de Periodismo y Comunicación Audiovisual. Llevo escribiendo historias desde que era pequeña y considero que no hay mejor narración que una buena fotografía.

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