La magia de la fotografía, miniaturas

La fotografía es capaz de desafiar nuestros sentidos y hacer viajar nuestra mente. Grandes profesionales han hecho del ilusionismo un arte; con juegos visuales nos abren las puertas a mundos imaginarios. Hace unos meses os traíamos la fotografía en miniatura de Nix+Gerber, hoy hablaremos de las miniaturas de la mano de fotógrafos que han llevado a cabo proyectos fascinantes.

Félix Hernández

Félix Hernández ha estado siempre vinculado al mundo del diseño de alguna u otra forma. Ha trabajado en agencias creativas y productoras de imágenes, por lo que nos encontramos ante un artista con cierta experiencia.

A sus cuarenta años ha conseguido dar vida a las fantasías de su infancia. Como él mismo afirma, “las fotografías no son lo que hay ahí fuera, sino que retratan lo que existe en mí“. Estas miniaturas se corresponden con las historias que vivían en su imaginación cuando era niño; carreras de coches, lucha de soldados, ataques de dinosaurios…

Los protagonistas de sus composiciones son siempre juguetes en diferentes ambientes a los que dota de realismo utilizando elementos como la harina, el humo de un cigarro, glicerina o jarabe de maíz para representar la niebla o la lluvia. Disfruta mucho creando paisajes solitarios con sensación de inmensidad. Es por ello que en sus fotografías encontramos desiertos que se extienden hacia el horizonte, caminos de los que no vemos el final y enormes montañas de nieve.

Se basa en la técnica del focus staking con un resultado tan exitoso que una gran firma automovilística como es Audi le encargó una imagen para promocionar su lujoso modelo R8.

Miniaturas: Félix Hernández
Miniaturas: Félix Hernández
Miniaturas: Félix Hernández
Miniaturas: Félix Hernández
Miniaturas: Félix Hernández
Miniaturas: Félix Hernández
Miniaturas: Félix Hernández
Miniaturas: Félix Hernández
Miniaturas: Félix Hernández
Miniaturas: Félix Hernández
Miniaturas: Félix Hernández
Miniaturas: Félix Hernández
Miniaturas: Félix Hernández
Miniaturas: Félix Hernández
Miniaturas: Félix Hernández
Miniaturas: Félix Hernández
Miniaturas: Félix Hernández
Miniaturas: Félix Hernández
Miniaturas: Félix Hernández
Miniaturas: Félix Hernández
Miniaturas: Félix Hernández

Michael Paul Smith

Michael Paul Smith ha tenido una vida dura. Problemas en su adolescencia, sus distintos trabajos y el ámbito familiar le han llevado al borde del suicidio en varias ocasiones. Sin embargo, podemos decir que por fin ha encontrado las ganas de vivir. Hace veinticinco años decidió buscar en los recuerdos del pasado para encontrar su sitio en el presente.

De la unión entre sus dos grandes hobbies, las maquetas y la fotografía, surgió “Elgin Park”. Este proyecto es un viaje a su más tierna infancia, a su ciudad natal. Se trata de una recreación a escala 1/24 de la vida cotidiana de Seweckley, una pequeña población de Pennsylvania, a mediados del siglo XX.

Para crear las miniaturas de los edificios utilizó principalmente papel cubierto de resina, plástico, estireno y madera de tilo. Los coches de época que aparecen en todas las fotografías forman parte de una colección personal que alcanza los trescientos ejemplares. Para completar las composiciones utiliza los fondos reales de su ciudad actual, Winchester.

El dominio absoluto de la perspectiva y el cuidado milimétrico del detalle hace que resulte realmente complicado detectar que se trata de una maqueta, si bien la ausencia de personas nos hace sospechar.

Cabe destacar que tomó las imágenes con una sencilla cámara automática de 14 megapíxeles y en ninguna de ellas utilizó Photoshop ni otro programa de edición fotográfica. El artista publicó las fotografías en Flickr y se volvieron virales en cuestión de horas.

Miniaturas: Michael Paul Smith
Miniaturas: Michael Paul Smith
Miniaturas: Michael Paul Smith
Miniaturas: Michael Paul Smith
Miniaturas: Michael Paul Smith
Miniaturas: Michael Paul Smith
Miniaturas: Michael Paul Smith
Miniaturas: Michael Paul Smith
Miniaturas: Michael Paul Smith

 Zev Hoover

La pasión por el mundo de la fotografía despertó en Zev Hoover a los ocho años. Al principio utilizaba su teléfono móvil, pero pronto su madre se dio cuenta del gran talento que tenía y le compró en eBay una cámara compacta, a la que Hoover bautizó con el nombre de “Betsy”.

Solo dos años más tarde inició su primer proyecto, “Snugg LePup”, que consistió en fotografiar a su oso de peluche durante los 365 días de un año en situaciones muy diversas. Ahora tiene quince años y gracias a las redes sociales su último trabajo se conoce en todo el mundo.

En “Fiddle Oak” las personas son miniaturas al más puro estilo de Pulgarcito. El artista captura primero el paisaje o el fondo de la composición, luego a al personaje y combina ambas imágenes utilizando técnicas de Photoshop que aprendió gracias a vídeos tutoriales de Youtube. Hoover, que protagoniza la mayor parte de las fotografías, aparece encogido flotando en un lago sobre palitos de helado, sentado en una bellota o volando en un avión de papel.

El amor por el arte ha estado presente en la vida de Hoover desde que nació. En su familia siempre se ha estimulado la creatividad a través de cuentos de fantasía, que han sido su inspiración para este proyecto. Como él mismo explica, “Me gusta mirar desde cerca del suelo porque se ve el mundo de una manera totalmente diferente. En mis composiciones he querido plasmar la sensación maravillosa de estar a solas con la naturaleza“.

Miniaturas: Zev Hoover
Miniaturas: Zev Hoover
Miniaturas: Zev Hoover
Miniaturas: Zev Hoover
Miniaturas: Zev Hoover
Miniaturas: Zev Hoover
Miniaturas: Zev Hoover
Miniaturas: Zev Hoover
Miniaturas: Zev Hoover
Miniaturas: Zev Hoover
Miniaturas: Zev Hoover

¡Déjate llevar por la magia de las miniaturas en fotografía!

Esther de Vicente
Estudiante de Publicidad y Relaciones Públicas en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Amante de la vida y sus momentos. Me encanta la fotografía, el mundo de la moda, y por encima de todo viajar. Siempre con ganas de conocer lo desconocido.

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