Nunca quiso llamarse artista pero  Karl Blossfeldt supo encontrar el arte en las piezas más pequeñas de la naturaleza

En todo lo que vemos a nuestro alrededor hay belleza, unas más exóticas y excéntricas que otras. Están aquellas que observamos día a día, sin saber que una mirada distinta podría cambiar para siempre en la que vemos un elemento. Y aunque ya os hablamos de la fotografía de animales, la naturaleza va mucho más allá. En este caso se trata de fotografía vegetal.
Karl Blossfeldt vio belleza en las hojas de los árboles, en la flor de la mesilla, en cada mínimo detalle de la naturaleza con los que se encontraba. Todo esto empezó como un método de enseñanza, ya que no se dedicaba a la botánica ni mucho menos a la fotografía.

Karl Blossfeldt | Autorretrato, Roma 1895

Karl Blossfeldt | Autorretrato, Roma 1895

Blossfeldt, nacido en Alemania, era escultor y se dedicaba a dar clases de arte a través de su asignatura “Modelado según plantas vivas” y para motivar a sus alumnos y conseguir que éstos estuvieran más atentos  realizaba fotografías de la naturaleza con un toque muy propio: hacía uso de estambres, periantos, ovarios, gineceos, bulbos, entre otros, empujando a sus pupilos a dibujar.
Este sistema le abrió las puertas a un nuevo tipo de fotografía, con un toque muy propio de sutileza, elegancia y belleza. Karl fue, poco a poco, investigando y descubriendo qué plantas le ofrecían mejores cualidades, lo que en un principio no eran muy apreciables por el ojo humano.

Karl Blossfeldt | Papaver orientale. Amapola oriental, 1915-1925

Karl Blossfeldt | Papaver orientale. Amapola oriental, 1915-1925

Karl Blossfeldt | Adiantum Pedatum culantrillo, 1920-1920

Karl Blossfeldt | Adiantum Pedatum culantrillo, 1920-1920

Para Blossfeldt fotografiar no era un arte sino una manera de educar, por lo que agrandaba a gran tamaño y convertía en diapositivas dichas fotos, las proyectaba sobre la pared para que se pudiera apreciar cada detalle y característica de la planta. Karl Bossfeldt se consideraba un fanático empedernido de la naturaleza, pero nunca pasó por su mente ser fotógrafo.

Con sus investigaciones descubrió muchos detalles de numerosas plantas. A cada fotografía le colocaba su nombre en latín para diferenciar las unas de las otras.

Karl Blossfeldt | Aconito

Karl Blossfeldt | Aconito

En cuanto a su técnica, ésta era muy sencilla: perspectivas cenitales, frontales y alguna que otra vez vez diagonales. Para el fondo utilizaba cartulinas grises, blancas o negras. Siempre un tono neutro para no quitarle el protagonismo a la planta. La iluminación procedía de una ventana en su casa ubicada hacia el norte.
Karl Blossfeldt utilizaba una cámara de negativos de 9 por 12 centímetros, que completaba con placas de cristal tratadas con emulsiones en negro y blanco ortocromáticas, que eran sensibles al azul y al verde, pero no tenían ningún efecto ante el naranja y el rojo.

También fabricó, por sí mismo, una cámara con un lente muy largo que era capaz de agrandar objetos hasta 40 veces su tamaño normal, con el objetivo de capturar los detalles microscópicos de las plantas y semillas que utilizaba. Alguna vez hizo uso de acuarela, grafito y lápices para darle más contraste a las luces y sombras.

Karl Blossfeldt | Abutilon

Karl Blossfeldt | Abutilon

Karl Blossfeldt | Trollius Ledebourii

Karl Blossfeldt | Trollius Ledebourii

Karl Blossfeldt | Callistemma brachiatum, 1928

Karl Blossfeldt | Callistemma brachiatum, 1928

En 1928 Karl publica por primera vez sus fotografías bajo el nombre “Urformen Der Kunst” (Las formas originales del arte) y con ella se posiciona como uno de los pioneros de la “nueva objetividad”, un movimiento artístico que rechaza el expresionismo. La editorial encargada de la publicación fue la famosa Wasmuth, quienes le ayudaron a convertirse en leyenda. Años más tarde una vez retirado, publica su segundo libro antes de morirse, “Wundergarten der Natur” (El jardín maravilloso de la naturaleza).
A sus 67 años había reunido alrededor de 6,000 imágenes de prototipos botánicos aumentados a gran escala. Blossfeldt nunca quiso que lo considerasen como un artista. Pese a ello se volvió una especie de emisor de la belleza del mundo natural, sus características llenas de elegancia y el arte que les componía.

Karl Blossdeldt | Symphytu, officinale

Karl Blossdeldt | Symphytu, officinale

Massy Zaiter
Dominicana residente en Madrid, periodista, community manager y fotógrafa profesional que incursiona en el mundo de la fotografía de bodas. Me gusta conocer nuevas culturas y desnudar un libro tomando café.
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