Miradas de las que no estamos absueltos en la fotografía voyeur

Hace unas semanas os hablábamos de 10 maestros de la fotografía erótica. En esta ocasión la protagonista es la fotografía voyeur. Observar o mirar son las palabras castellanas que definen a la palabra francesa voir, y de ella parte lo que conocemos como fotografía voyeur. Unos analizan este concepto desde el punto de vista social y otros por el psicológico, llegando ambos a una sola conclusión: mirar provoca, satisface y excita.

Muchos han sabido aprovechar esta socio-psicopatología y han creado reportajes fotográficos que dan otra perspectiva creativa, una mirada totalmente indiscreta que atrae, y de la que nadie se encuentra a salvo.

Detrás de cualquier arbusto, en lo alto de una ventana, al borde de una azotea, del otro lado del cerrojo… Siempre puede haber alguien mirando o fotografiando.

Helmut Newton

El primero de muchos que forman parte de la fotografía voyeur es Helmut Newton. Los que le conocieron le definían como provocador y controvertido. Su pasión por el fetichismo le llevó a transgredir los parámetros fotográficos de la desnudez, sensualidad y provocación, marcando un estilo único y perseverante.

Su amor por las mujeres le convirtió en una figura llena de erotismo, que supuso un antes y un después en el desnudo femenino y en cómo lo vemos hoy en día. Lo demuestra claramente en las series “Cyberwomen” y “Special Collection”. Newton falleció en un accidente de tráfico, catalogado como uno de los mejores fotógrafos del siglo XX.

Cyberwoman, de Hermut Newton. Fotografía Voyeur

HELMUT NEWTON

Cyberwoman, Helmut Newton. Fotografía Voyeur.

HELMUT NEWTON

Cyberwoman, Helmut Newton. Fotografía Voyeur.

HELMUT NEWTON

Helmut Newton, Colección Especial Fiona Lewis en Los Ángeles, 1979

HELMUT NEWTON

Jenny Capitain Berlin, 1977. Colección especial de fotografía voyeur

HELMUT NEWTON

Colección especial, litografía París 1976

HELMUT NEWTON

Si quieres conocer más acerca de Helmut Newton, puedes visitar este artículo.

Kohei Yoshiyuki

Museos importantes de todo el mundo albergan las obras de Yoshiyuki, entre ellos el Museo de Arte Moderno de San Francisco, el Museo de Arte Moderno de Nueva York, el Museo de Fotografía Contemporánea y el Museo de Bellas Artes de Houston. Sus instantáneas de fotografía voyeur son de las más conocidas.

Sin embargo, no siempre fue así: en 1970 este fotógrafo japonés acompañado de una cámara de 35 mm, películas y flash infrarrojo, andaba por los parques de Tokio, con el fin de crear  Kōen” (公园, Park), serie de carácter voyerista, de no muy buena calidad, que desnuda las noches de Tokio, escenarios que comúnmente no se ven a la luz del día, todos compuestos por sexo, citas clandestinas, espectadores, participantes y los que miran, cada uno de ellos siendo captados por el lente de Kohei Yoshiyuki.

Fotografía Voyeur de Kohei Yoshiyuki

KOHEI YOSHIYUKI

Fotografía voyeur de Yoshiyuk

KOHEI YOSHIYUKI

Fotografía voyeur de Kohei Yoshiyuki

KOHEI YOSHIYUKI

Fotografía Voyeur de Kohei Yoshiyuki

KOHEI YOSHIYUKI

Fotografía Voyeur de Kohei Yoshiyuki

Kohei Yoshiyuki

Fotografía Voyeur de Kohei Yoshiyuki

Kohei Yoshiyuki

Susan Meiselas

Miembro pleno de la agencia Magnum desde 1976, esta fotógrafa documentalista ha ganado premios por su serie titulada Backstage (Tras el escenario) que forma parte del grupo de fotografía voyeur.

Su trabajo se encuentra entre las mejores colecciones americanas e internacionales. Ha sido galardonada con numerosos reconocimientos a su trabajo y su dedicación profesional.

Durante una entrevista Susan una vez comentó: “La cámara es una excusa para estar en un lugar al cual de otro modo no pertenezco Me da tanto un punto de conexión como de separación”. Ninguna frase mejor que esa para ilustrar lo que es la fotografía voyeur.

Fotografía Voyeur de Susana Meislas

SUSANA MEISELAS

Fotografía Voyeur de Susana Meislas

SUSANA MEISELAS

Fotografía Voyeur de Susana Meislas

SUSANA MEISELAS

Fotografía Voyeur de Susana Meiselas

SUSANA MEISELAS

Fotografía Voyeur de Susana Meiselas

SUSANA MEISELAS

Fotografía Voyeur de Susana Meiselas

SUSANA MEISELAS

Merry Alpern

Dirty Windows fue la serie fotográfica voyerista que catapultó a Merry Alpern a la fama. Las fotos que la componen fueron tomadas a través de una ventana del baño de un piso utilizado para la prostitución donde Alpern, en secreto y a escondidas, como ocurre normalmente con la fotografía voyeur, tomaba las fotos.

Los visitantes del piso eran hombres finos de Wall Street, que fueron captados in fraganti, sin que ellos supieran nada. A través de una diminuta y enmarcada ventana Alpern tomó imágenes de las periódicas prácticas sexuales, las drogas que involucraban, de la forma de pago y todo lo que en esa casa de alterne ocurría.

Esta serie fue muy criticada y creó problemas en Estados Unidos, por ser tan severa y y por la parte voyerista que no a todos convence. Merry no aceptó las acusaciones, y alegó estar captando y reproduciendo momentos que se viven día a día, donde se podría analizar claramente cómo son las relaciones hombre – mujer y los comportamientos que surgen en momentos así.

Fotografía voyeur de Mery Alpern

MERRY ALPERN

Fotografía voyeur de Mery Alpern

MERRY ALPERN

Fotografía voyeur de Mery Alpern

MERRY ALPERN

Fotografía voyeur de Mery Alpern

MERRY ALPERN

Fotografía voyeur de Mery Alpern

MERRY ALPERN

Fotografía voyeur de Mery Alpern

MERRY ALPERN

Miroslav Tichý

Cuatro palabras describían a Miroslav al verle: fotógrafo,vagabundo, voyerista y loco. Inició sus estudios en la Academia de Bellas Artes en Praga, y por desacuerdos con las normativas del recinto – cambiaron las mujeres desnudas para pasar a fotografiar trabajadores socialistas-, dejó la escuela.

Tichý fue obligado a realizar servicio militar y, al salir, su excentricidad había aumentado. Olvidó por completo su apariencia y se dedicó noche y día a crear cámaras con cartón y otros objetos, comenzando a experimentar con la fotografía.

Lo más captado por su imperfecta lente eran mujeres con un total desconocimiento de lo ocurrido a su alrededor, miraban a la cámara de Miroslav, pero le confundían con un mendigo que tenía un juguete en la mano, sonriéndole y siendo cordiales con él. Estaban  formando parte de la fotografía voyeur sin darse cuenta de ello.

Hasta que un día fue encontrado haciendo fotos en una piscina local, de la cual que expulsado. En algunas de sus fotos se puede ver una reja ciclónica que le alejaba unos metros más de las mujeres distraídas a las que quería fotografiar.

Caminaba día y noche por las calles de su pueblo, tomando fotos. Desde la plaza a la parada del bus, desde los parques a su casa… Entonces procedía a revelar las películas y algunas de ellas llevaban un trato especial al ser enmarcadas, otras solo iban a parar al montón de fotografías que tenía almacenadas en una esquina.

20 años más tarde un amigo entró a su casa y descubrió entre experimentos de cámaras de cartón, un numero incontable de fotografías que hoy es visitado por muchos en galerías y museos alrededor del mundo, entre ellos Nueva York, Londres y en París.

Una vez comentó: “Antes que nada tienes que tener una cámara mala, y, si quieres ser famoso, debes hacer algo mucho más mal hecho que nadie en el mundo entero”.

Fotografía Voyeur de Miroslav Tichy

MIROSLAV TICHY Y SU CÁMARA

Cámara de Miroslav Tichy

CÁMARA DE MIROSLAV TICHY

Fotografía Voyeur de Miroslav Tichy

MIROSLAV TICHY

Fotografía Voyeur de Miroslav Tichy

MIROSLAV TICHY

Fotografía Voyeur de Miroslav Tichy

MIROSLAV TICHY

Fotografía Voyeur de Miroslav Tichy

MIROSLAV TICHY

Massy Zaiter
Dominicana residente en Madrid, periodista, community manager y fotógrafa profesional que incursiona en el mundo de la fotografía de bodas. Me gusta conocer nuevas culturas y desnudar un libro tomando café.
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