“Decide que lo quieres, más de lo que le temes”. Diana Markosian.

Estudiar no determina lo bueno o malo que puedes llegar a ser en algo,  influye más la determinación, entrega y curiosidad que le pongas al tema que quieras aprender, o si no pregúntenle a Diana Markosian.

Esta fotógrafa y periodista nacida en Moscú, no deja a nadie indiferente, su manera de contar historias, la pasión y valentía le han llevado a ser reconocida por organizaciones como: National Press Photography Association, The Magnum Emerging Photographer Fund, Columbia University y Reuters.

Fotografía de la fotógrafa en blanco y negro

Diana Markosian

Con 7 años Diana, su hermano y su madre emigraron a los Estados Unidos dejando a su padre atrás. Allí realizó una licenciatura en Historia y Estudios Internacionales, graduándose summa cum laude y una Maestría en Periodismo, pero nunca se planteó estudiar fotografía.

Prefirió aprenderla de manera autodidacta, gracias a su curiosidad y ganas de aprender cosas nuevas, ella afirma que mientras más investigues aquello que te gusta, más interesante y creativo se vuelve tu trabajo.

Novia camino del altar en una iglesia

Diana Markosian

Al culminar los estudios Diana regresó a Rusia y dio los primeros pasos para convertirse en fotógrafa documental, y gracias a ello ha recorrido gran parte del mundo, en especial el Cáucaso Norte ruso, Afganistán, Tayikistán y Myanmar.

El trabajo de Markosian está influenciado por el arte, toma su musa de pintores como Rembrandt, Rubens, Caravaggio, Degas y del cineasta Andrei Tarkosvky, todos giran sus trabajos en torno a la intimidad y el misterio del tiempo y el espacio.

Sus proyectos han aparecido en importantes publicaciones que han valorado su trabajo como: World Policy Journal, Foreign Policy, The Sunday Times, Marie Claire, The New York Times, entre otros.

Proyectos fotográficos

Dentro de los trabajos realizados por Diana, tres de ellos han dado la vuelta al mundo por su repercusión social y por la profundidad y significado.

“1915”

Fue realizado en Armenia, donde conoció a tres sobrevivientes del Genocidio Armenio, Yepraksia Gevorgyan, Movses Haneshyan y Mariam Sahakyan. El proyecto fue más allá de un fotoensayo, la impactante serie de fotos conmovió a Diana y creó una campaña para recaudar fondos para los sobrevivientes y reformar sus viviendas. 

Todo comenzó con una propuesta de 100 LIVES, quienes le indicaban que encontrara a sobrevivientes del Genocidio, Markosian comenzó a investigar y encontró un listado de 10 sobrevivientes, apenas el proyecto había iniciado.

Aprendió mucho de ellos, y les hizo recordar los momentos buenos de sus pasados, incluyendo visitar sus lugares de nacimiento, pueblos que tuvieron que dejar para poder salvar sus vidas.

Hombre mayor en el campo con pintura de fondo

Diana Markosian

Hombres mayores en el campo con pintura de fondo

Diana Markosian

Mujer de espaldas mira un cuadro

Diana Markosian

“Goodbye My Chechnya

En el 2012 Diana se encontraba en Rusia, donde realizó la serie “Goodbye My Chechnya”. Ahí retrató a jóvenes musulmanes que ha tenido que vivir el horror y la agonía de dos guerras y de como son secuestradas y casadas con hombres que apenas conocen.

Novia sentada en la cama

Diana Markosian

Pareja de musulmanes sentados en un banco con nieve

Diana Markosian

Diana Markosian

Diana Markosian

“Inventing My Father”

Cumplidos los 7 años de Diana, se mudó a California con su hermano y madre, alejándose para siempre de su padre que se quedó en Armenia. La pequeña luchaba cada día con el problema de olvidar lo poco que había vivido con él.

Pasaron 15 años hasta que se volvieron a reencontrar, Diana tomó un avión y se fue a Armenia, a recordar sus raíces, reencontrarse con el recuerdo y con un padre que nunca le olvidó.

Durante el reencuentro fueron conociéndose, volvió a ver a su abuelo,  hicieron fotos juntos, hablaron de sus vidas y del pasado. Diana realizó fotos de su antiguo hogar y de las pertenencias que aún su padre tenía guardadas para siempre tenerles presente.

Caja con fotos y recuerdos

Diana Markosian

plato vacío encima de la mesa al lado de una ventana

Diana Markosian

Señores mayores en casa

Diana Markosian

Diana Markosian de pequeña en brazos de su padre

Diana Markosian

Abuela agarrando una mano contra la cara

Diana Markosian

Boca de un hombre acercándose unas manos

Diana Markosian

Hombre en el reflejo de una ventana que da a la ciudad

Diana Markosian

Diana es un ejemplo de entrega y perseverancia, ha sido detenida y deportada en varias ocasiones mientras hacia su trabajo y ha aprendido a superarlo pero sobre todo a poner los obstáculos a un lado y continuar de una forma diferente, a buscar nuevas ideas para desarrollar lo que le gusta, pero sobre todo, estando siempre preparada para los cambios inesperados.

Massy Zaiter
Dominicana residente en Madrid, periodista, community manager y fotógrafa profesional que incursiona en el mundo de la fotografía de bodas. Me gusta conocer nuevas culturas y desnudar un libro tomando café.
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