Conoce cuándo derechear el histograma y por qué debemos hacerlo

El tema de medir la luz es algo que lleva de cabeza a mucha gente cuando empieza en esto de la fotografía. Demasiados parámetros y pocas referencias para saber cómo hacerlo bien en todas las situaciones. Incluso me he llegado a encontrar a gente que medir la luz le supone un esfuerzo, cuando debería ser algo intuitivo. Para ello tenemos un aliado que se llama histograma y es importante saber interpretarlo y a su vez aprender a derechear.

El histograma es un gráfico de representación tonal asociado a cada fotografía. Dependiendo de la luz que tenga la foto, el gráfico variará.

Aunque parezca mentira, medir la luz no es tan difícil como puede parecer. Además, siguiendo una serie de consejos vamos a poder mecanizar un proceso con el que el porcentaje de éxito a la hora de medir será muy alto.

El histograma representa los distintos tonos de gris que tiene una fotografía, empezando por el blanco y acabando en el negro. Pero para entender mejor el histograma es mejor que leas este artículo.

Hay que saber que cuánto más a la derecha está el histograma, más luz tiene nuestra foto. A su vez, cuanta más luz más información tiene dicho archivo. Al final, en fotografía digital todo se reduce a bits. Una fotografía es un archivo que ocupará más cuanta más información tenga. El hecho de tener más información nos permitirá tener más versatilidad a la hora de procesar la fotografía posteriormente en el ordenador.

Pantallazo de photoshop

Fotografía original directa de cámara habiendo derecheado.  Vemos que el histograma está pegado a la derecha. Hemos conseguido conservar toda la información y con esto hemos logrado que la zona oscura de los árboles tenga detalle

Pantallazo de photoshop

Revelamos la fotografía haciendo algunos ajustes, pero sobre todo bajando la exposición y vemos que aparece todo el color. Podemos subir un poco las sombras para recuperar la información que ya tiene el archivo en los árboles. Al derechear conservamos la máxima información. Después, al revelar podemos hacer unos ajustes a nuestro gusto, y si queremos podemos oscurecer la fotografía para obtener colores más intensos

El porqué debemos derechear está claro, cuanto más a la derecha esté el histograma, más información tendrá la fotografía. Para conseguir derechear tenemos que fijarnos en dónde se sitúa la raya del exposímetro cuando medimos la luz.

Modificando la velocidad de obturación, el diafragma y el ISO conseguimos mover la raya y por lo tanto variar la cantidad de luz que llegará al sensor cuando disparemos.

Si hacemos una medición para que la raya se quede en el cero veremos que la foto no tiene la luz suficiente. La comprobación es sencilla, simplemente tenemos que mirar el histograma, y veremos que no se acerca al extremo derecho.

Podemos hacer una prueba muy sencilla. Cogemos una silla blanca, medimos la luz para que el exposímetro se sitúe en el cero y disparamos. No sólo el histograma estará en el medio, sino que la silla blanca la veremos gris.

Hoja de papel blanco

El modo automático tiende a llevar el exposímetro al 0, quedándose el histograma a mitad camino. Esto supone que la silla se ve gris, cuando debería verse blanca

Folio en blanco

Si derecheamos, en este caso el blanco queda blanco.

De esta manera empezamos a darnos cuenta de que para derechear es necesario sobreexponer la medición, es decir, llevar el exposímetro a valores por encima de cero.

El quid de la cuestión está en saber cuánto tenemos que sobreexponer. Esto dependerá del sensor de la cámara y de su rango dinámico. Para tener una referencia podemos seguir con el ejemplo anterior de la pared y sobreexponer hasta que llevemos el histograma al extremo derecho sin llegar a tocarlo. Este será nuestro valor de referencia.

Obviamente, cuando midamos la luz en otras situaciones, no siempre tendremos una pared blanca homogénea, por lo que debemos ser más conservadores y no sobreexponer tanto. La práctica y la experiencia será clave para obtener mayor rapidez.

Otro aspecto a tener en cuenta es que la técnica del derecheo se utiliza si disparamos en RAW. Si disparamos en JPEG no debemos derechear tanto, ya que los tonos más claros apenas tendrán color y no podremos recuperarlos. Con el formato JPEG debemos ser aún más conservadores para conseguir que la exposición sea fiel a la realidad.

Sergio Arias
Fotógrafo profesional especializado en viajes, naturaleza y turismo. Formado de manera autodidacta trata de buscar momentos únicos, buscando siempre buenas luces pero sobre todo una buena composición. Apasionado del blanco y negro donde encuentra su visión más personal.
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