Como fotógrafo profesional has de dominar todas y cada una de las opciones que te ofrece tu cámara. Una de ellas es el autofoco, que te puede permitir conseguir la nitidez perfecta en tus fotografías

Para conseguir la nitidez que buscas en fotografía debes jugar con el enfoque de tu cámara. El Autofoco implica poder conseguir esa nitidez sin la intervención del usuario. Cuando utilizamos un enfoque automático utilizamos los llamados puntos de enfoque, lo cual nos permite tener la seguridad de conseguir una imagen sin difuminar y evita arruinar, sin querer, una fotografía. Por eso, a pesar de que en la medida de lo posible se recomienda utilizar un enfoque manual para llegar a dominarlo, no está mal emplear el autofoco de vez en cuando y dejar que la cámara decida qué es más importante enfocar. Sobre todo cuando se trata de objetos en movimiento y difíciles de enfocar con gran velocidad.

Conseguir fotografías impresionantes puede ser más fácil de lo que piensas. La cosa consiste en tener imaginación (igual que en todo lo que se refiere al mundo de la fotografía, como tener tu propio estudio fotográfico).

Aunque no lo parezca, dentro del maravilloso -y útil- mundo del autoenfoque existen varias posibilidades. Una de ellas, probablemente la más empleada, es el autoenfoque pasivo que es menos completo y que se basa en técnicas básicas como la comparación de fases (basado en el principio de triangulación) y la medida del contraste (cuanto más enfocada esté una imagen más contraste tendrá). También encontramos dentro del enfoque automático el conocido como “enfoque selectivo”, que nos permite elegir manualmente la parte de la imagen que queremos resaltar/enfocar. A partir de eso será la cámara la encargada de enfocar el resto de la imagen. Con ello lo que se consigue es fotografías algo más elaboradas que en el caso anterior.

autofoco selectivo

Autofoco selectivo

Con los conocidos como “puntos de enfoque” podemos conseguir que no sea únicamente la parte central de la imagen la que quede nítida, sino un rostro, un objeto o un elemento de la imagen que esté en cualquier punto de la fotografía. Este es un elemento que solamente poseen las nuevas cámaras digitales. Las analógicas y algunas de las primeras digitales solamente enfocaban desde la parte central de la escena que captaban. Este enfoque mucho más selectivo nos permite elegir exactamente qué parte concreta de lo que estamos retratando es importante para nosotros.

autofoco lateral

Resultado de utilizar un punto de enfoque

Este punto de enfoque que nosotros queramos resaltar se verá a través del visor de la cámara. Suele diferenciarse porque se encuentra en color rojo. La decisión de qué se resalta en una imagen es completamente del fotógrafo, pero por norma general hay indicaciones generales que suelen seguirse. Por ejemplo, en una imagen paisajística suele utilizarse la hiperfocal, pero a veces conviene resaltar algún elemento en primer plano (aunque con ello se pierda parte de la nitidez del fondo).

Puntos de enfoque

Punto de enfoque en una imagen

Como con todo en el mundo de la fotografía lo más importante es conocer tu material. Dependiendo del modelo de cámara con el que trabajemos tendremos más o menos puntos de enfoque con los que jugar. Puede disponer de 3 puntos de enfoque o llegar hasta los 51.

Con los puntos de enfoque lo que hacemos es emplear los AF Area Modes. Éstos pueden ser:

Single point: El fotógrafo selecciona el área concreta que quiere enfocar a través de los cuadrados que aparecen en la pantalla con este modo. Se emplea, sobre todo, para sujetos estáticos.

Dynamic Area: El fotógrafo elige, como en el caso anterior, el punto que quiere enfocar de la imagen. Sin embargo, con esta función si el sujeto se mueve ligeramente, el foco cambia con él a través de la información de los puntos de alrededor.

Auto Area: Con esta función la cámara elige, automáticamente, el punto de enfoque de la imagen.

3D Tracking: Cuando el fotógrafo decide emplear esta posibilidad, elige manualmente el punto de enfoque. Si mantiene presionado el botón de disparo del obturador hasta la mitad, se puede cambiar la composición y la cámara, de forma automática, seleccionará un nuevo punto de enfoque, manteniendo el sujeto seleccionado enfocado. Esto se emplea, por ejemplo, si tu sujeto está en movimiento y quieres mantenerlo enfocado.

autofoco primer plano

Juega con el enfoque

Siempre tenemos que tener en cuenta que el enfoque debe ser el último ajuste antes de disparar. Con esto impedimos que, en caso de que se haya movido el sujeto o que haya algún cambio en la composición, nos salga una imagen borrosa. El autoenfoque debe ser un elemento que dominemos, pues puede salvarnos de muchas complicaciones y conseguir que creemos fotografías espectaculares.

Todo fotógrafo profesional ha de dominar todos los tipos de enfoques manuales y el autofoco que necesite en cada ocasión.

Ana Pareja
Estudiante de Periodismo y Comunicación Audiovisual. Llevo escribiendo historias desde que era pequeña y considero que no hay mejor narración que una buena fotografía.

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